Clase 03 — Secuencias y espacios latentes
Una RNN de verdad, con números: mira el estado oculto propagarse paso a paso, abre las compuertas de una LSTM y una GRU, comprueba en qué paso exacto muere el gradiente y recorre el espacio semántico con sumas y restas.
Estado oculto de 6 dimensiones, recurrencia real. Cada barra es una componente de \(h_t\): azul si es positiva, roja si es negativa. La misma matriz \(W_{hh}\) se reutiliza en todos los pasos — eso es lo que hace que la red acepte secuencias de cualquier largo.
Norma \(\|h_t\|\) a lo largo de la secuencia. Con \(W_{hh}\) pequeña el estado se olvida de sí mismo; con \(W_{hh}\) grande, la \(\tanh\) satura y el estado se congela cerca de ±1.
En \(t=1\) entra el dato importante (valor 1.0). A partir de ahí la entrada es ruido irrelevante: la pregunta es cuánto sobrevive de aquel primer dato.
En una RNN clásica, \(\partial h_t/\partial h_{t-k}\) es el producto de \(k\) factores \(\approx W_{hh}\cdot\tanh'\). La LSTM lleva además la autopista aditiva de la celda, cuyo factor es la compuerta de olvido \(f\). Eje logarítmico.
La flecha discontinua a − b y la flecha c → resultado son el mismo desplazamiento: eso es lo que significa que una relación semántica sea una dirección constante del espacio.
| # | Palabra | Coseno | Distancia |
|---|
Todos contra todos. Los bloques que se iluminan son los campos semánticos: la geometría agrupó los conceptos sin que nadie etiquetara nada. El ejemplo del apunte: cos(gato, perro) ≈ 0.99, cos(gato, auto) = 0.
- En la 1, baja la escala de \(W_{hh}\) a 0.2: el estado se reinicia casi en cada paso, la red no tiene memoria. Súbela a 1.6: la tanh satura y todo se queda pegado en ±1.
- En la 2, escenario "recordar" con \(f=1.0\): el dato del paso 1 sigue intacto en el paso 60. Baja \(f\) a 0.9 y mira cuántos pasos aguanta.
- En la 3, busca el \(W_{hh}\) que deja el horizonte útil en ~10 pasos. Ese número es literalmente "cuántas palabras atrás puede mirar la red".
- En la 4, desmarca la casilla de exclusión: la respuesta pasa a ser el propio a. Ahí se ve por qué el detalle no es cosmético.